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Serendipity

Todo lo que nos ocurre es por una razón. Al final todo tiene su por qué aunque aún no seas capaz de verlo claramente ahora.  A veces, tenemos que caernos para poder divisar las cosas que de verdad nos están ocurriendo alrededor y que parecía que estábamos cegados por algo que nos impedía ver más allá y avanzar. Es a partir de los fallos, los errores, las caídas... que logramos aprender, reponernos y levantarnos más fuertes y con los pensamientos más ordenados y más claros que  antes. Es a partir de los malos momentos, de las rachas de viento que soplan en contra, de las decepciones de personas que creemos importantes, que logramos darnos cuenta de quién de verdad permanece pese a todo a nuestro lado para ayudarnos, apoyarnos y si es necesario, levantarnos. Y son todas esas personas, las que cuentas con los dedos de una mano, e incluso sobran, las que de verdad puedes considerar importantes en tu vida. Puede que ahora no te des cuenta de por qué te ocurren ciertas cosas en la v...

Decepciones

¿Qué es una decepción más que una expectativa que tenemos sobre alguien y resulta no ser cierta, o quizá no? A veces me pregunto si cuando alguien nos decepciona es realmente culpa suya o es simplemente nuestra por esperar que ciertas personas actúen de una u otra forma por ti, al igual que tú lo podrías llegar a hacer por ellos. Creo, honestamente, que puede que las personas tengamos expectativas, pero también creo que podría llamarse como tal simplemente a aquellas ocasiones que se espera algo de más. Pero en algunas situaciones, es un mínimo de humanidad o de preocupación que un amigo, pareja, o familiar debería tener respecto a otra si es verdadero eso que dice sentir hacia ti. En los buenos momentos, es muy fácil que las personas permanezcan a tu lado, que podáis reír y bromear cuando no existen problemas. En cambio en la amistad, el amor en pareja o en familia, no se trata solamente de estar en esas situaciones sino permanecer y apoyar cuando la vida se tuerce, cuando ocurre a...
La gente suele decir que las personas no cambiamos, pero siento decir que mienten, porque si alguien me pregunta si sigo siendo la misma persona que hace unos meses les diría que no, que ni de lejos soy la misma persona. Hace unos meses no valoraba lo que realmente es importante de la vida, y permitía que pequeñas cosas me ahogaran en un vaso de agua en el que podía mantenerme a flote sin problema. No valoraba que calidad es mejor que cantidad, que a veces las personas se van porque ha de ser así, porque por mucho tiempo que alguien lleve en tu vida a veces es necesario dejarles ir. Aprendí, que el fin de algo no significa el fin del mundo, que nadie es imprescindible en tu vida y que nadie te va a querer más que tu mismo,que debes aprender a valorarte y darte la valía que posees y nada más ni nada menos que eso. Hace unos meses estaba cegada, y es que, a veces no nos queremos dar cuenta de lo que estamos haciendo, o mejor dicho, de lo que nos estamos haciendo, dándonos golpes una y...
Porque es en los momentos en los que el viento sopla fuerte en tu contra y te impide avanzar, en los que de verdad debes mostrar tu valía, mostrar que ni el viento más huracanado logrará derribarte. Mostrar que simplemente te pondrá contra las cuerdas para probarte, para probar que eres más fuerte que eso y que puedes sujetarte con tanta fuerza que ni el mayor de los huracanes ni tornados logrará llevarte volando lejos de tu objetivo. Y es que, para a pensar por un segundo, respira hondo y piensa en todo lo que aprendes gracias a ello. Aprendes a hacerte fuerte, a crecerte ante las adversidades y a conseguir probar a todos, pero sobre todo a ti mismo que puedes con todo lo que te propongas pese a todo. A probar que ni el mayor de los obstáculos que el destino decida poner en tu camino impedirá que llegues a la meta, pues quien algo quiere, algo que le cuesta y es que a nadie le viene dado nada sin luchar antes por ello. Por eso, lucha, continua y avanza, pero nunca te detengas, aunqu...

Me niego

Me niego a creer que somos la generación perdida, me niego a pensar que somos la generación que no quiere relaciones, que no quiere comprometerse con nada ni con nadie. Me niego. Yo creo en la generación encontrada, aquella que nada se la ha dado por hecho sino que ha tenido y tiene que luchar para lograr aquello que anhela, aquella que cuando empieza algo se compromete con ello y no parará hasta que acabe. Creo en la generación que no se rinde, que por muchas piedras que nos pongan en el camino día tras día, aún seguimos en pie y si en algún momento consiguen hacernos caer, nos volveremos a levantar más fuertes que nunca. Somos una generación de valientes, de valientes porque somos la generación que nos ha tocado salir ahí fuera a buscarnos la vida, a vivir nuestra vida, con una mano delante y otra detrás, a veces en nuestro propio país lejos de los nuestros, y otras en otros países lejos de nuestra gente. Soy de la generación de la tecnología, de los mensajes de whatsapp y los ...
A lo largo de nuestra vida llamamos a un sin fin de personas "amigo", pero parándote a pensar, ¿en verdad crees que todos a los que llamas amigos realmente lo son? Muchas veces nos quedamos en que por el tiempo de amistad que lleváis es suficiente, pero una amistad necesita de cuidados, y es una cosa de dos, pues si solo una persona intenta sacarla a la flote, probablemente logre que flote por un rato, pero con el tiempo acabará agotando sus fuerzas y se hundirá. En ocasiones, es bueno alejarte un poco de tu rutina, huir, ver todo desde lejos y descubrir quien de verdad se preocupa por ti, y es que, no todos los que llamaste amigos se preocuparán de cómo te va la vida, pero no has de estar triste por ello, las cosas igual que empiezan tienen un punto y final, da gracias porque al menos no seguirán estorbando y dejarán sitio a otros amigos que vendrán, y de verdad darán sentido a lo que la amistad de verdad significa.

Comete el mundo

Tú, si tú, la persona que está al otro lado de la pantalla leyendo esto que una chica cualquiera le ha dado por escribir, deja de mirar la pantalla del ordenador y sal ahí fuera, explora el mundo que te rodea y vive, sonríe a la vida y a la gente que te encuentres a cada paso porque la gente puede que no recuerde ni sepa quien eres, pero lo que es seguro es que recordarán como les hiciste sentir y es que ser amable y sonreír no cuesta nada. Deja de pensar tanto las cosas, no es necesario dar tantas vueltas a tus pensamientos como si necesitasen ser centrifugados, atrévete a saltar al vacío sin paracaídas, sin seguro, sin tener la más mínima idea de lo que te depara el otro lado. Búscate la vida, todo lo que quieras lograr, luchalo, ve por ello, pero no te quedes sentado esperando que llegue porque, siento decirlo, nunca lo hará, así que haz que lo que quieres suceda, a grandes pasos o en minúsculos movimientos pero hazlo. Sal de tu zona de confort, no sabes, no tienes ni una mínima ...